Casa de la Memoria en Guatemala: para no olvidar la lucha histórica del pueblo

De vez en cuando camino al revés: es mi modo de recordar. Si caminara sólo hacia delante, te podría contar cómo es el olvido. Humberto Ak’ Abal  

A pocos metros del Palacio Nacional de la Cultura en el centro histórico de la Ciudad de Guatemala se encuentra la Casa de la Memoria “Kaji Tulam”, que, bajo el lema “para no olvidar”, recoge los principales momentos históricos vividos por el pueblo de Guatemala, desde la invasión española, la resistencia indígena, el genocidio del Conflicto Armado Interno y el período posterior a los acuerdos de paz.

A través de distintos recursos como fotografías, piezas arqueológicas, documentos históricos, esculturas, maniquíes, pintas, entre otros,  ubicados en distintas salas que se recorren de manera cronológica,  el museo representa cada uno de los momentos históricos e identifica a los principales opresores, así como ilustra la lucha de  mujeres y hombres para transformar el país.

El guía del museo, Wilver Asencio, comentó en entrevista que se trata de mostrar a las nuevas generaciones y a las  y los docentes, la historia del pueblo guatemalteco y la resistencia, con el fin de mantener viva la memoria histórica para comprender el presente y poder construir un mejor futuro.

Con el Museo Casa de la Memoria, el Centro de Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), inicia la construcción de un valioso proceso de recuperación de la memoria histórica que se encuentra ausente en los libros de texto de las escuelas. Es por eso que está dirigido principalmente a estudiantes, docentes  y jóvenes.

De entrada,  las personas visitantes pueden conocer la cosmovisión maya, su forma de vida, de resistencia ente el colonialismo y hasta identificarse con su Nawal (que son las 20 energías que representan cada uno de los días del sagrado calendario Maya).

La memoria escondida de las mujeres.

Como parte esencial de este rescate histórico se destaca la inclusión y participación de las mujeres quienes por años han permanecido invisibles en la historia como protagonistas aunque presentes como víctimas.

Mujeres como Adelina Caal “Mamá Maquín”, lideresa indígena asesinada por el Ejército en 1978 durante la masacre de Panzós, en Alta Verapaz, o Francisca Ixcapitá, de quien se cuenta, incitó al pueblo en contra de quienes tenían el poder en ese momento, lo que le valió ser encarcelada, son algunas de las historias que se pueden encontrar en este espacio.

Muchas  guatemaltecas formaron parte de las comisiones “Guatemala Nunca Más” y “Memorias del silencio”, lideradas por la Iglesia Católica y la ONU, respectivamente para esclarecer los crímenes cometidos por el Estado principalmente durante la guerra. También fueron lideresas que encabezaron las luchas en las montañas a donde se desplazaban con sus familias durante el conflicto armado.

Por años, sus cuerpos han sido invadidos por los enemigos y han tenido que enfrentar la violencia sexual, desapariciones, asesinatos; las sobrevivientes de estas violencias han plasmado sus testimonios en diversos documentos que fueron rescatados por este Museo.

Quien visite la Casa de la Memoria deberá descubrir esta historia oculta, no contada en los libros -de la presencia y participación de las mujeres en este proceso histórico- a través de las puertas y pantallas circulares que se encuentran en cada una de las salas y que se distinguen por un glifo en forma de mariposa, que simboliza la memoria olvidada de las mujeres, contó el guía Wilver Acevedo.

Las juventudes: aliadas naturales de la memoria y la lucha.  

A nuestra llegada a la Casa de la Memoria nos encontramos con un grupo de jóvenes y adolescentes que departen en una alegre dinámica; son miembros de Caja Lúdica, una organización de apoyo a jóvenes en situación de riesgo, a quienes CALDH ha involucrado en este proyecto de memoria histórica, como guías del museo para que reproduzcan la historia y convertirlos de esta forma, en personas contadoras del pasado.

Otra acción que ha emprendido el CALDH, en el rescate de la memoria histórica y la búsqueda de justicia para las víctimas del Conflicto Armado Interno es una participación activa en el juicio contra el ex dictador Efraín Ríos Montt por genocidio contra el pueblo Ixil en 1982. La organización sostiene que sólo habrá paz en Guatemala hasta que sane la herida a través de la justicia para las víctimas.

Escuche el reportaje de audio realizado por parte de la Red de Corresponsales Voces Nuestras que complementa este recorrido: