Guatemala: Jóvenes llevan a la pantalla luchas en defensa de la vida y el territorio

Fabiola Pomareda / [email protected]

Felissa Juan Mateo habla el idioma q'anjob'al y vive en la Colonia 15 de Octubre, en la comunidad retornada de La Trinidad, en Escuintla, Guatemala. Cerca del Volcán de Fuego. Tiene 25 años y junto a otros jóvenes pertenece a la Red Tz'ikin, un colectivo de realizadores de video, que desde distintas comunidades de este país está poniendo en la pantalla las luchas contra los efectos dañinos de la palma africana, el turismo invasivo, la minería, las hidroeléctricas, la caña de azúcar y otras problemáticas.

Esta comunidad retornada, al igual que muchas otras en el país centroamericano, está conformada por gente que en los años 80, durante la guerra, viajaron a refugiarse a México. En el caso de los padres de Felissa, estuvieron allá 18 años hasta que organizados con otros compatriotas, volvieron a Guatemala a buscar tierra propia para cultivar.

La Red Tz'ikin, que en idioma caqchikel significa pájaro, nació en el 2012.

“Para nosotros el pájaro es el comunicador que lleva el mensaje, que mira lo que está sucediendo desde los árboles, mira lo que está pasando en la tierra”, contó Felissa. Ella y sus compañeros crean narrativa y registran la defensa de la vida y el territorio.  

La joven se unió al colectivo en el 2013, después de recibir un taller de 15 días, con jóvenes de los departamentos de Cobán, Chiquimula, Zacatepéquez y otros. Así fue como se sumó a este grupo de personas, que buscan aportar desde el audiovisual a la transformación social de Guatemala trabajando de la mano con las comunidades en las áreas de difusión, capacitación y producción.

“Entonces al ver las necesidades de las comunidades de saber apropiarse y aprender a usar una cámara y ver todas las luchas que el pueblo maya está llevando, ellos [Red Tz'ikin] se organizaron para que los jóvenes, o no jóvenes también, puedan manejar una cámara y que ellos mismos hagan sus videos o que ellos mismos puedan denunciar lo que está pasando en su comunidad”, explicó Felissa, quien ya sabe grabar, hacer entrevistas, conoce los diferentes planos que lleva un video y está aprendiendo a editar.

La oportunidad que esto significó y el cambio que trajo a su vida ha sido realmente importante, expresó. “A mí me gusta porque es otra mentalidad con la que estoy ahora, porque cuando esta red no había llegado a la comunidad, las luchas que lleva la comunidad uno no conoce. O como otras personas que dicen 'ah, saber qué están haciendo, ellos son muy problemáticos'. Pero a la hora que la red llegó a mi comunidad y dio a conocer todas estas luchas entonces uno se pone a pensar 'ah puchica, tantas comunidades están sufriendo y nosotros no estamos apoyando en nada'. La mentalidad me cambió; ahora ya pienso diferente”.  

Lo primero que Felissa grabó fue la destrucción que dejó el Volcán de Fuego en su comunidad, en el 2014. “Los cafetales quedaron quemados y me dio esa gana de grabar eso porque es necesario, es un desarrollo para la comunidad y el volcán afectó eso”.

La Red se ha dedicado a exponer, desde los territorios, diversas problemáticas como los efectos dañinos de la palma africana, el turismo invasivo, la minería, las hidroeléctricas, la caña de azúcar y lo que está pasando con los presos políticos y la criminalización de líderes comunitarios.

Ahora tienen también un programa de media hora que se llama Tz'ikin TV, que difunden cada 15 días vía Internet, por youtube y redes sociales y también es retransmitido en formato audio por radios comunitarias.  

La realidad que presenta la construcción de proyectos hidroeléctricos es un ejemplo de los temas que han tratado. “No está saliendo de mí sino que yo lo he escuchado de testimonios y en video lo tenemos grabado”, exclamo Felissa. “Las comunidades cuentan que una hidroeléctrica genera luz; pero nos damos cuenta de cómo los medios corporativos dicen que es un desarrollo, y después vamos a la comunidad y ¿dónde está el desarrollo? No hay nada, ni la comunidad tiene su energía. Entonces 'puchica'. Por eso también es que nace esta red, para voltear la mentira que dicen los medios corporativos. Preguntamos a la gente '¿en qué afectan las hidroeléctricas?'. Y ellas responden 'nosotros vivimos de los cultivos, cultivamos la tierra, y si esta hidroléctrica llegara, inunda nuestras casas, nuestras siembras, todo. Esa energía no es desarrollo para la comunidad sino para los ricos, para los empresarios transnacionales. Nosotros estamos cerca de esa hidroeléctrica; pero ni tenemos energía en nuestras casas, esa energía se va a otro país'”, señaló.

Otro ejemplo es el de la palma africana. “¿Qué hace la palma africana? Desvía los ríos, usa venenos para que no haya plaga en sus siembras. Entonces a la hora que llueve todos estos agroquímicos llueve y se va a los ríos. Y ¿qué pasa en los ríos? La gente a veces usa del agua del río o a veces pesca o todos los animales que contienen los ríos se mueren”, denunció Felissa.

La Red también se ha preocupado por desarrollar acciones encaminadas a descentralizar, democratizar y descolonizar los medios de producción audiovisual. Aquí destaca la organización de la Muestra de Cine y Video en Defensa de la Vida y el Territorio especialmente dedicada la difusión en comunidades y escuelas rurales.

Actualmente Felissa está colaborando en estas proyecciones comunitarias. Cuando la conocí venía de hacer una proyección en su comunidad y se dirigía a hacer otra en el departamento de Ixcán, con una compañera. “Vamos a las comunidades a proyectar videos, porque a veces en las comunidades no hay luz, o la gente no conoce de la ciudad o no tiene oportunidad de llegar al cine. En las comunidades es muy escaso una televisión con cable. La gente no tiene eso. Entonces nosotros vamos a dar ese cine, donde las personas, los niños, se ven reflejados en las pantallas”.

“Cabal el lunes tuve proyección en mi comunidad, donde el público que buscamos es estudiantes y niños, y también proyectamos en las escuelas. Dejé hecho eso. Los niños gozaron del video. Luego hoy me voy y estamos con la quinta muestra [Quinta Muestra Comunitaria. Cine en defensa de la vida y el territorio] que es muy importante para nosotros porque damos a conocer la lucha que está llevando otras comunidades. Presentamos también videocartas, que son niños mandando un mensaje por video a otros niños”, aclaró.

Así es como Felissa ha visitado pueblos en Cobán, Alta y Baja Verapaz e Ixcán, ya sea dando talleres de video a otros jovenes u organizando las proyecciones comunitarias en parques, escuelas y salones comunales. Muchos de estos pueblos están dentro de las montañas, donde no hay acceso con bus público ni con camioneta. Cargando sus “chivas”, su cañonera y todo, y caminando en medio del lodo, con sus botas o cruzando en lancha, ha llegado. Son lugares, muchos de ellos, que están en olvido.

“A mi me encanta llegar a esas comunidades y compartir, convivir con estas personas. Yo ahí estoy, a ver hasta donde voy a llegar”, dijo.