Nicaragua: Pobreza aumenta entre las familias campesinas de la ruta canalera

Centenares de integrantes del Movimiento Campesino anti canal de Nueva Guinea y San Miguelito, en el departamento de Río San Juan, dejaron sus fincas por temor a ser detenidos; algunos se fueron del país y otros andan huyendo en las áreas montañosas o trabajan clandestinos en algunas fincas.


Nelson Rodríguez / [email protected]


Río San Juan, Nicaragua.- Aislado en una finca y trabajando de manera clandestina en la siembra de granos básicos, junto con otros campesinos, para poder mandar alimentos a su pareja y a sus tres niños. Así vive desde hace cinco meses, Alberto (seudónimo), un campesino de 40 años de edad, quien asegura que nunca había pasado esto en Nicaragua.

Alberto dejó su pequeña finca en la zona rural de la colonia La Fonseca, en el municipio de Nueva Guinea, al centro de Nicaragua, por temor a la persecución. Era líder comunitario y participó en las marchas en contra del proyecto del Canal Interoceánico; en abril de 2018 se sumó cívicamente a las manifestaciones antigubernamentales, como miles del movimiento campesino a lo largo de toda la ruta canalera.

Centenares de integrantes del Movimiento Campesino anti canal de Nueva Guinea y San Miguelito, en el sureño departamento de Río San Juan, dejaron sus fincas por temor a ser detenidos; algunos se fueron del país y otros andan huyendo en las áreas montañosas o trabajan clandestinos en algunas fincas con amigos o familiares de confianza para poder sobrevivir, narró Alberto.

A pesar de que es el primer jueves de enero de 2019, día de comercio en la comunidad, el lugar está vacío. “No hay venta”, dijo Alberto, quien explica que esto se debe al miedo de la gente a salir de las fincas, sumado al temor de los comerciantes que no llegan, debido a la militarización de la zona y porque no hay dinero; sólo se está produciendo lo básico para comer.

Una de las personas que se fue del país es Patricia, originaria de la zona rural del municipio de San Miguelito. Ella tenía una pequeña tienda de ropa en la casa de sus padres; pero por haber participado en las marchas antigubernamentales, era asediada por la policía y huyó cuando la citaron a una delegación policial, sin darle ninguna explicación.

Patricia (seudónimo) salió a las 4 de la mañana de su casa, cargando a su hija de dos años de edad, para hacer un recorrido de 12 horas hasta llegar a su destino en Costa Rica. Incluso mal vendió la ropa para poder llevar algo de dinero, y ahora no puede trabajar porque no tiene quien le cuide a su niña -en su casa, su mamá le ayudaba con el cuido-.

 

En la ruta del proyecto del Canal Interoceánico viven unas 120 mil familias campesinas, según detalló el vocero del proyecto del gran Canal Interoceánico en 2016. La mayoría han sido afectadas por la pobreza, que ha aumentado en los últimos cinco años, por la falta de financiamiento bancario y de programas sociales estatales, porque son catalogados como campesinos en resistencia, en defensa de sus tierras. A esto se ha sumado ahora la persecución por la crisis política.

Uno de los líderes del movimiento campesino que se encuentra en el exilio y que mantiene comunicación con los demás campesinos en Nicaragua, dijo que efectivamente la pobreza ha aumentado desde que se aprobó la ley 840, creadora del proyecto canalero. Ni las alcaldías invierten en la reparación de los caminos, reclamó.

Se estima que en las comunidades rurales de La Unión, La Fonseca y El Tule, que han sido los lugares de mayor resistencia de los campesinos anti canal, la producción de las fincas sólo alcanza un 25% debido a esta problemática, señaló el líder campesino.

El campesinado de la ruta canalera ha sido muy golpeado con esta crisis, lo cual podría repercutir con mayor pobreza para ellos y ellas en el primer trimestre de este 2019, dijo el economista Cirilo Otero.

Cirilo Otero, economista.

La persecución del movimiento campesino no es aislada; es una política de represión y criminalización de las protestas sociales de parte del gobierno, sostuvo el sociólogo José Peraza, del Movimiento por Nicaragua. 

José Peraza, del Movimiento por Nicaragua. 

Pero el gobierno ha negado que exista persecución y ha mantenido el discurso de que hubo un intento de golpe de Estado y que las autoridades sólo han actuado para mantener el orden público.

Sin embargo, el movimiento campesino anti canal fue el primero en criticar y movilizarse en contra del gobierno; ha defendido sus tierras y por eso ha sido uno de los más afectados con esta crisis, reiteró el sociólogo.

La Comisión Permanente de Derechos Humanos lleva la defensa jurídica de ocho líderes campesinos anti canal encarcelados, en cuyos casos se ha constatado las violaciones a los derechos humanos y el incremento de la pobreza; incluso reportan familias campesinas que no tienen ni para el pasaje para viajar a Managua a visitar a sus seres queridos presos.