"Los medios comunitarios no son enemigos de los medios comerciales, pero sí del monopolio”

José Ignacio López Vigil, uno de los principales impulsores de la radio comunitaria en América Latina, resumió el panorama de los medios alternativos y no comerciales en la región.

Laura Mc Quiddy Gómez
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07/06/2013

 

Convencido de que las radios comunitarias son un motor para promover la comunicación de grupos sociales, el comunicador José Ignacio López Vigil, impulsor de la reconocida organización Radialistas Apasionadas y Apasionados, habló sobre la necesidad de reformar la ley en Costa Rica para garantizar acceso a las frecuencias. El profesional visitó este país e impartió una charla denominada "Manual Urgente para la Radio Participativa en Costa Rica", el 29 y 30 de mayo. A continuación, un extracto de una entrevista que concedió al Informativo Voces Nuestras.

Existen radios que se identifican como comunitarias, sin embargo, algunos conocedores cuestionan si verdaderamente lo son ¿Podría mencionar algunas características de las radios comunitarias?

La palabra puede ser confusa porque cuando uno dice comunitario podría imaginar radios pequeñitas, las famosas 3 P que decían en Argentina, "pequeñas, pobres y poquitas". Un medio comunitario tiene vocación de grandeza, es un medio con vocación de poder, pero el poder no para nosotros sino para devolverlo  al pueblo y empoderarlo.  La primera función de un medio comunitario es devolver la palabra secuestrada a la gente, que digan lo que quieren decir, tenemos derecho a opinar, tener una voz propia que no hablen otros por nosotros pues no somos mudos. Un medio comunitario es sin fines de lucro  pero eso no significa que no tengamos ingresos propios, no significa que no seamos una empresa rentable. La diferencia con las radios privado comerciales, es que los excedentes o utilidades al final del año fiscal quedan en los bolsillos de los dueños,  mientras las comunitarias reinvierten esas utilidades en el mismo proyecto radiofónico y social. Somos empresas sociales pero estamos al servicio de la sociedad a quién representamos.

En Costa Rica y en otros países como El Salvador, se promueven iniciativas para exigir un acceso más equitativo en cuanto a la distribución de las frecuencias, algunas personas incluso se preguntarán por qué luchar por esa democratización de los medios en un escenario donde hay varios medios de comunicación y un importante auge de las redes sociales ¿Qué opinión le merece este tipo de luchas?

Esta lucha es indispensable, es una lucha de ayer, hoy y será de mañana, es una lucha larga pero que ya muchos países han emprendido y ya han ganado, ya tenemos en Argentina, Bolivia, en Ecuador pronto, en Uruguay, ya tenemos leyes modernas, hay que modernizar en Costa Rica esa ley antigua del año 54 cómo va a ser que estemos así, el mundo ha cambiado, la comunicación ha cambiado. Costa Rica necesita una nueva ley,  democrática, que le acceso a más voces, a más rostros a más culturas. Hablamos siempre de la libertad de expresión pero la mayor defensa de la libertad de expresión es la diversidad de voces, el monopolio es el mayor atentado a la libertad de expresión, hay que romper los monopolios porque la democracia no se construye desde la concentración mediática. Necesitamos voces diversas, voces plurales en la Costa Rica de hoy.

¿Usted en algún momento afirmó que Costa Rica esta compitiendo por un primer lugar junto a México por ser el país discriminatorio de las radios comunitarias, podría referirse al respecto?

Por supuesto, me dicen que apenas se ha concedido una frecuencia, la 88.3, que es para las radios del ICER, que son excelentes experiencias de comunicación. Pero la sociedad tica es la titular de las frecuencias de radio y televisión, porque las frecuencias no son propiedad del gobierno ni mucho menos de los empresarios, son propiedad de la sociedad costarricense, por lo tanto tienen que ser redistribuidas con esas sociedad. Soñamos con una Costa Rica que pronto tenga muchas radios comunitarias, muchas televisoras comunitarias, muchos medios ciudadanos que realmente democraticen la comunicación.

El Informativo Voces Nuestras también se escucha en varios países de Centroamérica ¿Cuál es su percepción en cuanto a las radios comunitarias en esta región?

Hay países que tienen más desarrollo por ejemplo El Salvador, a pesar del territorio pequeño que tiene, ha desarrollado, tiene incluso una coordinadora, la Asociación de Radios y Programas Participativos (ARPAS) con programas participativos bien dinámicos, por eso El Salvador se está moviendo mucho en la modernización de la ley. Guatemala tiene experiencias comunitarias pero en este país todavía utilizan aquel perverso sistema de subastar las frecuencias como si fuera un mueble o un cuadro. Honduras tiene  algunas experiencias, incluso en el golpe de estado contra Manuel Zelaya, Radio Progreso tuvo una participación heroíca y popular. Sin embargo, Costa Rica, que tendría todas las posibilidades, porque no tiene otros problemas que tienen los países centroamericanos, debería modernizar su legislación y pensar bien, incluso para favorecer los negocios de los empresarios privados. Estoy que en Costa Rica existen muchos emprendedores en comunicación que les gustaría operar una radio y que no pueden hacerlo porque está concentrado en muy poquitas familias y algunas concentraciones son para colmo extranjeras, lo que atenta contra la soberanía de Costa Rica.

¿Qué país según su experiencia podría ser un verdadero ejemplo a seguir en cuanto a iniciativas de radios comunitarias?

No me gusta poner ejemplos porque no se trata de imitar, se trata de aprender de lo que ha ocurrido, por ejemplo, Bolivia siempre ha sido un país de alta participación en la palabra, incluso hoy tiene una experiencia de radios comunitarias brillantes, excelentes y no de ahora sino de hace muchos años; pero podríamos pensar también en Argentina donde hay experiencias de medios comunitarios de gran valor, en Paraguay mismo, hay experiencias de radios comunitarias no solo en Asunción, sino en los apartamentos del interior del país. La radio comunitaria goza de excelente salud esta presente en todos los países de nuestra patria grande latinoamericana, es por eso que deseamos y soñamos una Costa Rica en donde realmente florezcan las radios comunitarias.

Usted estaba cuestionando cómo se subastan las frecuencias, a su juicio ¿cuál es la forma correcta de ceder estas frecuencias?

A través de concursos públicos y transparentes; supongamos que el órgano de telecomunicaciones convoca a un concurso para determinada frecuencia y hay distintos candidatos, no se cede la frecuencia al que da más dinero, ni al que tiene más influencias políticas, ni al que tiene una cara linda, sino al que presenta un proyecto radiofónico realmente interesante, novedoso y constructor de valor ciudadano. Supongamos que vamos a concursar por una frecuencia y hay propuestas de una radio musical, una radio deportiva o de crónica roja y si se da una propuesta de radio con perspectiva de género para defender los derechos de las mujeres en un país tan machista como el nuestro, el órgano de telecomunicaciones debe valorar que ya hay muchas radios musicales, deportivas y de crónica roja, la idea es que en la decisión se tome sobre la propuesta radiofónica. Ese seria el camino democrático, a través de concursos públicos y transparentes en donde el criterio sea el proyecto radiofónico que se presenta.

Me gustaría cerrar esta entrevista con una frase suya, y que usted la complemente con un comentario final. “Los medios comunitarios no somos enemigos de los medios comerciales, somos diferentes pero complementarios, pero sí somos enemigos del monopolio”.

Exactamente, y esta palabra va para los colegas de la Cámara Nacional de Radio (CANARA), nosotros no tenemos ningún pleito, ninguna batalla, ni guerra contra los medios privados que tienen una responsabilidad social y esperamos que ustedes no tengan ningún pleito con nosotros, porque medios comunitarios,  privados y públicos se complementan, se necesitan, aprenden unos de otros. Ahora bien, el problema nuestro no es con los medios privados ni públicos es con los monopolios, porque estos atentan contra la libertad de expresión. Se habla de ley  mordaza, la "m" de mordaza es la "m" del monopolio, es la concentración de frecuencias la que viola la libertad de expresión y hay que recordar que esta es una libertad universal.  La comunicación no es un asunto de los periodistas, de los empresarios, ni de los encorbatados que salen en la televisión, la comunicación es de usted, de todos nosotros. La comunicación es un derecho tan indispensable como el agua, el techo o la salud. Somos cuando decimos que somos, somos cuando hablamos, los seres humanos nos hicimos a través de la palabra y si nos la quitan y nos silencian, qué seremos. Hay que exigir, reclamar, ejercer el derecho a la comunicación y eso lo vamos a hacer en Costa Rica y en América Latina a través de medios comunitarios.